No soy buena con las palabras, mi mente está llena de cosas que quisiera haber dicho, de momentos que quisiera haber callado, de ideas que quisiera haberte expresado.
No soy buena con las palabras, pero si esta es la única forma en que puedo contar todo lo que he callado y decir todo lo que he sentido, tal vez no importe si mis versos son sin gracia.
No soy buena con las palabras, pero por una vez quisiera que ellas te llegaran, que mis secretos te contaran y de mis sentimientos te llenaran.
No soy buena con las palabras, pero ¿cómo podría callarlas ahora que temen jamás ser escuchadas, ahora que te alejas y mis silencios ya no sirven de escudo?
No soy buena con las palabras, pero te las entrego todas hoy, como un último intento desesperado de que algo de mí se quede contigo, aunque yo ya no pueda hacerlo.